En últimas fechas, el lugar donde laboro cambió de ubicación y se fue para un edificio muy elegante en una zona muy chick de la ciudad. Cambiaron diseño de imagen, subieron su estándard en cuestion de visión, pero en mi opinión bajaron su nivel de privacidad y su calidad laboral. (Y que conste que yo no tengo que ir más que de vez en casi nunca)
Pero, ¿por qué hago ésta aseveración? Simplemente por eso de las "caballerizas" esos espacios diminutos sin paredes ni puertas que supuestamente enriquecen la comunicación entre los empleados y ayudan a motivar el trabajo en equipo.
Yo, ¿cómo las veo? Como grandes acuarios en los que cada pez nada por su lado, y en el que algún niño sin valores o respeto se la pasa pegándole al vidrio para llamar la atención de los desdichados peces.
Todos a la vista del de a lado, todos trabajando sin poder tener un poco de privacidad hasta para lo más elemental que es poder desahogar el intestino grueso con un sonoro o maloliente gas hasta lo más importante que es poder tener una conversación de desahogo telefónica con un amigo o cólega.
No hay risas, ni chistes, no se hacen comentarios de éste o de aquél, y sí bueno, eso podría ser bueno por aquéllo de no criticar al vecino y compañero... pero en mi opinión hasta quejarse de "Juan" o "Margarita" sirve para después no odiarlos.
Siempre he creído en que cerrar a veces la puerta de una oficina ayuda a desahogar malos ambientes, también sé que no debe uno de tener la puerta cerrada todo el tiempo porque desmoraliza hasta al más positivo; pero de eso a que no puedan los empleados ni siquiera maldecir cuando en una junta algo nos salió mal .. o que no puedan comerse el sandwich en privado porque no dio tiempo de correr a la cafetería por la cantidad de trabajo acumulado ... eso, eso está mal.
Todo esto se deriva del insensato y mal sano deseo del mexicano de copiar todo lo gringo, y siempre terminamos copiando lo malo.
Claro esto es sólo mi opinión. (y, finalmente en mi diccionario, esa es la que cuenta)