Siempre lo mismo, no logro que las tortillas me queden como las que hacía mi mamá. Intento la receta tal cual me la enseño de niña y no puedo hacer que suban tan lindo como ella lo lograba. Parecían pequeños globos, globos de esos que luego vemos en el cielo que van despacio recorriendo el firmamento.
De niña siempre me gustaba acostarme en el pasto del parque a ver globos pasar; por lo general en las tardes soltaban enormes globos de la plaza mayor y a determinada hora volaban muy despacio por mi cielo, ese que acostada veía. Me maravillaban sus brillantes colores y contaba de uno en uno todos los que pasaban. Uno, dos, tres ..... diez, once .. y a veces hasta veinte llegué a contar. Nunca se me ocurrió preguntar por qué soltaban globos, qué celebración había para que los dejaran volar tan alto.
Un color en particular siempre me hacía soñar, era un liláceo en forma de flor. Era un globo diferente, nada que los demás tenían colores lindos, y formas divertidas, pero este me llevaba a pensar en otros tiempos; era como si me transportara al pasado, a mirar en otros cielos. Y no era tan especial, ni tan hermoso, era la combinación de sus colores y su forma la que me transportaba a otras dimensiones.
Sólo esperaba verlo pasar, cerrar mis ojos y podía sentirme viajando por ese mismo cielo, sentía las nubes a mis pies acariciar mis descalzos dedos y el calor que los rayos del sol daban a mis pequeñas manos. El viento olía diferente en las alturas, era fresco como aquél que siente uno a las orillas del mar, fresco y salado. Cómo si el cielo y el mar se juntaran a esta altura y se volvieran uno. Y ahí iba yo junto con mi globo favorito a volar, a dejar que mis emociones se tornasen una sola y mi felicidad fuera creciendo al igual que el vuelo de esos globos, despacio. Muchas veces sentí que podía ver a la gente mirándome desde abajo, y que señalaban a la niña que podía con su globo volar. Y había otros días en que mi globo no pasaba y simplemente dejaba de contar.
Intentaré de nuevo la receta, sé que tienen que quedar. Cierro mis ojos, y repaso paso a paso lo que mi madre hacía. La harina, el agua, la pizca de sal... "ah la sal" decía mi madre "todo platillo que se respete debe llevar una pizca de sal" ... ella pensaba que la sal le daba vida a todo, a los platillos y a la vida misma. "Pero si sabe fea" atinaba yo a decir, "hasta me hace hacer caras mamá" ... algún día entenderás que para que lo dulce sepa dulce debe llevar un poco de esas caras que dices hacer, que hasta lo más bello debe llevar un poco de lágrimas para poderlo comprender.
"Cómo mi globo" le pregunté
"¿Tu globo? ¿Cuál globo?"
Y siguío haciendo sus tortillas, y fue ahi dónde me perdí. No seguí los pasos, no supe más que fue lo que mi madre hizo. Simplemente vi mi globo y volví a subir, volví a volar. El cielo de un azul relajante me invitó a salir por la ventana y a mi globo seguir. Me elevé y simplemente me perdí. No quería más que volar, sentir el fresco viento y no ver más allá. No sé cuanto tiempo tuve los ojos cerrados, ni a qué hora desperté. Sólo escuchaba el llanto de mi madre, y sus rezos. Abrí los ojos y nada me fue familiar. Era un espacio frío, mi cielo azul no estaba más ahí. Intentaba pedirle a mi madre que no llorara más que ahí estaba yo, pero parecía no oirme.
Y al final de ese cuarto frío mi globo me llamaba, me hacía querer alcanzarlo. Mi corazón se partía, sigo a mi globo o despierto a mi madre que no paraba de sollozar. Tal vez podía ir con mi globo un momento y luego volver. Tal vez si me desviaba un poco, en un rato más podría volver y abrazar a mi madre. Si, eso haré, me dije. Y nuevamente despegué. Intentaba ver más allá, pero el cielo no tenía el azul de antes, no era obscuro, ni temeroso; simplemente no podía describirlo, era una extraña sensación. La frescura del viento y su dulce aroma había cambiado por algo que no me recordaba a nada. Las vistas se veían tristes, y la gente caminaba sin sentido. Cómo si hubiesen perdido algo y no tenía a dónde más buscarlo. Intentaba mirar sus rostros, encontrarme con su mirada, pero no veía nada .... sólo sentía vacío, sólo sentía desesperanza, era como si su mundo se hubiese acabado y yo no podía entender por qué.
Los veía caminar como sin sentido, el paisaje desolado y la tristeza me hacía querer llorar; pero tenía que seguir, volar más allá. Pero al parecer mi globo quería que viviera un poco más ese desolado paraje, que mirara más a fondo a los habitantes de ese mundo que parecía como sacado de un cuento de esos que mi maestro me leía cuando más niña.
Miraba alrededor, no reconocía nada, ni los árboles ni el sonido de las aves; nada me recordaba mi vida. Eran moradores o guerreros no podía diferenciar, porque todos parecían enfrascados en caminar sin sentido hacía un campo de batalla ya muerto. A un espacio que en otras época seguro fue hermoso, lleno de verdes; pero que hoy parecía el desolado cementerio de una batalla sangrienta.
martes, 28 de febrero de 2017
Perdón, ¿a quién?
Vamos por la vida pensando en lo que aquél o ese nos hizo, en las heridas que nos marcaron de niño o joven, y preferimos responsabilizar a todos menos voltear un poco y darnos cuenta de lo que podemos cambiar.
¿Qué, te preguntarás, puedo cambiar? Puedes empezar por aceptar que de las cosas que nos pasan una parte de ellas son por algo que nosotros mismos provocamos. Siempre hay dos agentes en nuestras acciones, el que la hace y el que la paga por así decirlo .... o sea el que hace y el que recibe, o el que dice y el que escucha ... Pero nos es más fácil cargarle el muerto al otro, no abrir los ojos y ver si una parte de eso que pasó fue nuestra responsabilidad.
Pues si, una gran parte de los que nos pasa es nuestra responsabilidad; y no no estoy tratando de que vayas por el mundo culpándote de todo, o de que vayas pidiendo perdón por el mundo. Pero si tienes que despertar y darte cuenta de que si empiezas por perdonarte a ti mismo, si empiezas por aceptar tu parte de culpa posiblemente la próxima vez te vaya mejor.
Y así mi camino ayer, así hablaba conmigo misma y me decía que había que analizar todo lo que en algún momento me había pasado y entender la razón del por qué de mis errores o de mis intentos fallidos.
No sé por dónde empezar pero tal vez lo mejor sería el principio, el pensar que los demás buscan algo que no tengo que dar y esforzarme al máximo por darlo sin pensar que no es por ahí la cosa, el no tener la fuerza para decir, esto es lo que hay tómalo o déjalo pero no creas que para satisfacer una necesidad voy a dar más de lo que soy.
En el trabajo, con los amigos y mis parejas dar algo que no soy, pretender tener algo que no tengo, o poner por sobre mis necesidades las de los demás me han llevado a descalabros. Y lo peor a pensar que son los demás los que me hacen caer. Alguien tendría que darme un espejo y darme cuenta de que la primera persona que es culpable de que las cosas no salgan cómo deben salir es simplemente yo; y a la primera que debo perdonar también es a mi.
¿Qué, te preguntarás, puedo cambiar? Puedes empezar por aceptar que de las cosas que nos pasan una parte de ellas son por algo que nosotros mismos provocamos. Siempre hay dos agentes en nuestras acciones, el que la hace y el que la paga por así decirlo .... o sea el que hace y el que recibe, o el que dice y el que escucha ... Pero nos es más fácil cargarle el muerto al otro, no abrir los ojos y ver si una parte de eso que pasó fue nuestra responsabilidad.
Pues si, una gran parte de los que nos pasa es nuestra responsabilidad; y no no estoy tratando de que vayas por el mundo culpándote de todo, o de que vayas pidiendo perdón por el mundo. Pero si tienes que despertar y darte cuenta de que si empiezas por perdonarte a ti mismo, si empiezas por aceptar tu parte de culpa posiblemente la próxima vez te vaya mejor.
Y así mi camino ayer, así hablaba conmigo misma y me decía que había que analizar todo lo que en algún momento me había pasado y entender la razón del por qué de mis errores o de mis intentos fallidos.
No sé por dónde empezar pero tal vez lo mejor sería el principio, el pensar que los demás buscan algo que no tengo que dar y esforzarme al máximo por darlo sin pensar que no es por ahí la cosa, el no tener la fuerza para decir, esto es lo que hay tómalo o déjalo pero no creas que para satisfacer una necesidad voy a dar más de lo que soy.
En el trabajo, con los amigos y mis parejas dar algo que no soy, pretender tener algo que no tengo, o poner por sobre mis necesidades las de los demás me han llevado a descalabros. Y lo peor a pensar que son los demás los que me hacen caer. Alguien tendría que darme un espejo y darme cuenta de que la primera persona que es culpable de que las cosas no salgan cómo deben salir es simplemente yo; y a la primera que debo perdonar también es a mi.
miércoles, 22 de febrero de 2017
Sigamos con lo que mi mente enferma a veces escribe
Han sido ya así varios meses, meses en los que no logro dormir sin llorar y pensar en ti y que al ecuchar el pluck simplemente me pierdo y despierto cansada pero tranquila.. te quiero llorar, te quiero pensar; y ese sonido me hace olvidar, pero quisiera saber más.
Tengo que encontrar la manera de grabar mis sueños, de seguir mis pasos ... aunque pareciera no ir a ninguna parte siento que recorro el mundo entero.
Trato de levantarme temprano para no perder mis horarios normales, esos a los que mi cuerpo ya estaba acostumbrado, pero tampoco logro despertar, escucho la alarma y sin darme cuenta la apago; para cuando me doy cuenta ya es muy tarde y casi seguro llegaré tarde a trabajar. Obvio el tránsito al que me enfrento cada día es peor. Tomo mi auto e intento hacer rutas cada día diferentes viendo por dónde me puedo ir que me ayude a llegar menos tarde; y aún siguiendo todo tipo de mapa internáutico que pudiese ayudar me encuentro siempre marcando mis entradas ya pasadas las 9. Claro está mi jefa no está muycontenta y menos aun el jefe de mi jefa que cree que mis llegadas tarde son causa totalmente distinta a lo que realmente son. Pero ¿cuál es esa realidad? Si tan sólo supiera por qué no puedo dormir, qué es lo que hago de noche o a dónde me llevan mis sueños tal vez podría entender porqué no me puedo levantar en las mañanas.
No he descuidado mi trabajo, ese lo hago bien y logro llegar a mis objetivos, pero hay veces en las que escucho la música que me lleva a pensar en que tal vez despierta tambien podría encontrar a dónde me lleva el sonido "pluck" ... pero de día o despierta por más que intento escucharlo nada pasa.
Ya alguien me sugirió que escriba todo lo que pasa por mi mente, que deje a mi cabeza hilar con mi pluma lo que mi mente no me acaba de decir, pero cómo hilar algo que no sale, que no se deja ver o escuchar.
Alguien más sugirió que busque un especialista del sueño y que sigan mis ondas al dormir, pero y qué tal que no quiero que alguien más sepa lo que sólo yo quiero encontrar. Voy a averiguar si hay alguna manera de ver más allá sin tener que recurrir a médicos o investigadores, o meros metiches que pudiesen robar mis emociones y mis pensamientos.
Tal vez una video cámara que este prendida toda la noche, no sé .. tengo qué encontrar algo que me ayude a dar con mi cansancio nocturno.
Esta obsesión lentamente me va llevando a buscar en libros, revistas médicas y con gente que al parecer ha sufrido eventos similares, y mi cansancio aumenta cada día más. y mi mal humor se va dejando aparecer. Ya todo me parece intolerante, el día a día laboral que antes me daba placer, hoy en día me da rabia pensar. Mi jefa ya nota mi enojo, y no sabe ni cómo lidiar conmigo.
Tengo que pedir unos días, unos días en los que me duerma el más de tiempo y encontrar qué es lo que está pasando a dónde es que desaparezco de noche y porque no dejo de llorar y de pensarte.
No de buena gana me regalan dos días, así que hoy podré intentar permanecer el máximo de tiempo dormida y ver qué puedo encontrar de mis noches deambulatorias.
Tengo que encontrar la manera de grabar mis sueños, de seguir mis pasos ... aunque pareciera no ir a ninguna parte siento que recorro el mundo entero.
Trato de levantarme temprano para no perder mis horarios normales, esos a los que mi cuerpo ya estaba acostumbrado, pero tampoco logro despertar, escucho la alarma y sin darme cuenta la apago; para cuando me doy cuenta ya es muy tarde y casi seguro llegaré tarde a trabajar. Obvio el tránsito al que me enfrento cada día es peor. Tomo mi auto e intento hacer rutas cada día diferentes viendo por dónde me puedo ir que me ayude a llegar menos tarde; y aún siguiendo todo tipo de mapa internáutico que pudiese ayudar me encuentro siempre marcando mis entradas ya pasadas las 9. Claro está mi jefa no está muycontenta y menos aun el jefe de mi jefa que cree que mis llegadas tarde son causa totalmente distinta a lo que realmente son. Pero ¿cuál es esa realidad? Si tan sólo supiera por qué no puedo dormir, qué es lo que hago de noche o a dónde me llevan mis sueños tal vez podría entender porqué no me puedo levantar en las mañanas.
No he descuidado mi trabajo, ese lo hago bien y logro llegar a mis objetivos, pero hay veces en las que escucho la música que me lleva a pensar en que tal vez despierta tambien podría encontrar a dónde me lleva el sonido "pluck" ... pero de día o despierta por más que intento escucharlo nada pasa.
Ya alguien me sugirió que escriba todo lo que pasa por mi mente, que deje a mi cabeza hilar con mi pluma lo que mi mente no me acaba de decir, pero cómo hilar algo que no sale, que no se deja ver o escuchar.
Alguien más sugirió que busque un especialista del sueño y que sigan mis ondas al dormir, pero y qué tal que no quiero que alguien más sepa lo que sólo yo quiero encontrar. Voy a averiguar si hay alguna manera de ver más allá sin tener que recurrir a médicos o investigadores, o meros metiches que pudiesen robar mis emociones y mis pensamientos.
Tal vez una video cámara que este prendida toda la noche, no sé .. tengo qué encontrar algo que me ayude a dar con mi cansancio nocturno.
Esta obsesión lentamente me va llevando a buscar en libros, revistas médicas y con gente que al parecer ha sufrido eventos similares, y mi cansancio aumenta cada día más. y mi mal humor se va dejando aparecer. Ya todo me parece intolerante, el día a día laboral que antes me daba placer, hoy en día me da rabia pensar. Mi jefa ya nota mi enojo, y no sabe ni cómo lidiar conmigo.
Tengo que pedir unos días, unos días en los que me duerma el más de tiempo y encontrar qué es lo que está pasando a dónde es que desaparezco de noche y porque no dejo de llorar y de pensarte.
No de buena gana me regalan dos días, así que hoy podré intentar permanecer el máximo de tiempo dormida y ver qué puedo encontrar de mis noches deambulatorias.
lunes, 20 de febrero de 2017
Tarea/experimento o lo que mi mente enferma a veces escribe
Cada noche me acuesto a dormir con lágrimas en los ojos, y mi consuelo es acariciar el suave cuello de mi gato, el cual ronronea cuando más triste me siente. No es tristeza, ni cansancio es simplemente un mecanismo de defensa que me ayuda a no pensar en que te has ido.
Y de nuevo, ese ruido que noche a noche se escucha antes de que me pierda por completo en un sueño mágico. Se escucha un pluck y como por arte de magia, mi mente se apaga y caigo en un sopor, me pierdo por completo. Intento escuchar o permanecer despieta más tiempo, quisiera poder saber qué pasa después de que escucho ese pluck, pero no. Simplemente me pierdo.
Despierto agotada, cual si hubiese recorrido kilómetros a rodillas, cómo si cubriera el océano atlántico a lo ancho y lo largo.; pero sin entender qué pasó, o dónde estuve. Mi cama amanece cual si no me hubiese movido ni medio milímetro y mi gato placido duerme toda la noche. ¿Dónde estuve? y no encuentro respuesta.
Cada noche cuando pongo mi cabeza en la almohada me hago el propósito de dejar los ojos abiertos un minuto más, intento liberar mi mente al grado de poder recordar lo que vendrá después del pluck; pero es inútil. No hay nada. No sueño, no oigo nada, no veo nada: Yo sé que hay algo, yo sé que algo pasa y que mi vida toma caminos distintos cada noche, pero hacía dónde y por qué. Eso no lo sé.
Durante el día una canción me sigue, escucho las suaves voces, un canto al universo, una oración de paz que nunca antes he escuchado y que no reconozco, y aún así día a día me acompaña. Pongo música, pongo el radio quiero perder el sonido de esa canción y concentrarme en otras canciones, sin embargo, me sigue. Habla de caminos, de veredas, de paisajes que nunca he recorrido. Y la puedo imaginar, llego hasta a entender la letra y poderla cantar; desperadamente busco las letras en redes, busco en videos, busco entre amigos si alguien más la conoce y parece serle desconocida a todos menos a mi.
Han sido ya así varios meses, meses en los que no logro dormir sin llorar y pensar en ti y que al ecuchar el pluck simplemente me pierdo y despierto cansada pero tranquila.. te quiero llorar, te quiero pensar; y ese sonido me hace olvidar, pero quisiera saber más.
Tengo que encontrar la manera de grabar mis sueños, de seguir mis pasos ... aunque pareciera no ir a ninguna parte siento que recorro el mundo entero.
Y de nuevo, ese ruido que noche a noche se escucha antes de que me pierda por completo en un sueño mágico. Se escucha un pluck y como por arte de magia, mi mente se apaga y caigo en un sopor, me pierdo por completo. Intento escuchar o permanecer despieta más tiempo, quisiera poder saber qué pasa después de que escucho ese pluck, pero no. Simplemente me pierdo.
Despierto agotada, cual si hubiese recorrido kilómetros a rodillas, cómo si cubriera el océano atlántico a lo ancho y lo largo.; pero sin entender qué pasó, o dónde estuve. Mi cama amanece cual si no me hubiese movido ni medio milímetro y mi gato placido duerme toda la noche. ¿Dónde estuve? y no encuentro respuesta.
Cada noche cuando pongo mi cabeza en la almohada me hago el propósito de dejar los ojos abiertos un minuto más, intento liberar mi mente al grado de poder recordar lo que vendrá después del pluck; pero es inútil. No hay nada. No sueño, no oigo nada, no veo nada: Yo sé que hay algo, yo sé que algo pasa y que mi vida toma caminos distintos cada noche, pero hacía dónde y por qué. Eso no lo sé.
Durante el día una canción me sigue, escucho las suaves voces, un canto al universo, una oración de paz que nunca antes he escuchado y que no reconozco, y aún así día a día me acompaña. Pongo música, pongo el radio quiero perder el sonido de esa canción y concentrarme en otras canciones, sin embargo, me sigue. Habla de caminos, de veredas, de paisajes que nunca he recorrido. Y la puedo imaginar, llego hasta a entender la letra y poderla cantar; desperadamente busco las letras en redes, busco en videos, busco entre amigos si alguien más la conoce y parece serle desconocida a todos menos a mi.
Han sido ya así varios meses, meses en los que no logro dormir sin llorar y pensar en ti y que al ecuchar el pluck simplemente me pierdo y despierto cansada pero tranquila.. te quiero llorar, te quiero pensar; y ese sonido me hace olvidar, pero quisiera saber más.
Tengo que encontrar la manera de grabar mis sueños, de seguir mis pasos ... aunque pareciera no ir a ninguna parte siento que recorro el mundo entero.
martes, 14 de febrero de 2017
Del amor y las vicisitudes de San Valentín
La pregunta que muchos nos hacemos es si celebrar el San Valentín o mejor hacer como que somos unos enemigos del romance comercial que la mercadotecnia nos vende cada año.
San Valentín, durante la antigüedad se celebraba en Roma una fiesta pagana dedicada a la fertilidad, llamada Lupercalia. Durante esta fiesta las mujeres esperaban ser golpeadas con látigos hechos de piel de cabras y perros, mojados en la misma sangre de estos animales, ya que creían que este ritual les otorgaba fertilidad. Siglos más tarde, en el año 496, el papa Gelasius I prohibió la celebración de Lupercalia e instauró el 14 de febrero como día de la fiesta de San Valentón (tomado de Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_San_Valent%C3%ADn.) De ahí, de una fiesta pagana y violenta de fertilidad, se despegan los miles de arrumacos, apapachos, y manifestaciones de "te quiero" en este día, que sea de paso si no son respondidos a tiempo y con extrema exageración, son causal de pleito o bronca de dimensiones apolcalípticas, "o sea no pudiste comprarme ni una pinche rosa del semáforo" "unos chocolates pegajosos de Sanborns no estaban en tu presupuesto" .. "claro soy de mis amigas la única que tiene un marido que no se acuerda que el 14 de febrero se celebra el "amor"", "pero seguro a la otra si le diste algún presente". Y así pasa sin gloria ni pena el San Valentín de muchos, que como yo no gusta de celebrar este día.
Y, ¿qué pasa cuando, como yo, no celebramos este día? Pues se nos tilda de anti románticos, de poco sensibles o de aguados. Pero saben, personalmente creo que para mi el dar una melcochada de amor en un día, y los demás llevarla leve no va bien... el ser sobradamente tierna y escoger un día que la sociedad me marca para desearle a quien amo o a mis amigos el mejor de los días no se me da.
Me gusta la idea de un día especial para decir te amo, y claro que me encanta la idea de que ese día me besen más apasionadamente, pero más me gusta que sin razón alguna me llamen de mañana y me digan te quiero, que el regalo de su sonrisa salga en una noche nada más por oír mi voz, que su cuerpo se roce con el mío sólo por sentirse nuevamente mi cómplice. Que no se espere a que sea San Valentín para abrazarme y hacerme el amor, que quiera que sus labios busquen los míos sin más próposito que besarme sin medida.
La sociedad nos impone de una manera sútil qué día debemos querer más, que debemos agradecer en un día específico la amistad que tenemos con esos que rondamos frecuentemente. Nos marca el destino de nuestros abrazos y besos, y nos dicta cómo debemos comportarnos en esas fechas, que si no pasamos a ser simplemente los amargados del grupo, los que no tenemos quién nos quiera o los que no sabemos disfrutar de un día tan especial lleno de magia.
Si les gusta San Valentín, no soy quién para quitarles la ilusión ni las ganas de celebrar, pero estaría bien que nos preguntemos por qué tenemos que usar sólo un día tan comercial para decir te amo.
Yo seguiré diciendo te amo a ton ni son, de día y de noche ... y sin más ni más agradecer que la persona que hoy está a mi lado tiene la misma idea loca de estas fechas.
¡LOS AMO!
San Valentín, durante la antigüedad se celebraba en Roma una fiesta pagana dedicada a la fertilidad, llamada Lupercalia. Durante esta fiesta las mujeres esperaban ser golpeadas con látigos hechos de piel de cabras y perros, mojados en la misma sangre de estos animales, ya que creían que este ritual les otorgaba fertilidad. Siglos más tarde, en el año 496, el papa Gelasius I prohibió la celebración de Lupercalia e instauró el 14 de febrero como día de la fiesta de San Valentón (tomado de Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/D%C3%ADa_de_San_Valent%C3%ADn.) De ahí, de una fiesta pagana y violenta de fertilidad, se despegan los miles de arrumacos, apapachos, y manifestaciones de "te quiero" en este día, que sea de paso si no son respondidos a tiempo y con extrema exageración, son causal de pleito o bronca de dimensiones apolcalípticas, "o sea no pudiste comprarme ni una pinche rosa del semáforo" "unos chocolates pegajosos de Sanborns no estaban en tu presupuesto" .. "claro soy de mis amigas la única que tiene un marido que no se acuerda que el 14 de febrero se celebra el "amor"", "pero seguro a la otra si le diste algún presente". Y así pasa sin gloria ni pena el San Valentín de muchos, que como yo no gusta de celebrar este día.
Y, ¿qué pasa cuando, como yo, no celebramos este día? Pues se nos tilda de anti románticos, de poco sensibles o de aguados. Pero saben, personalmente creo que para mi el dar una melcochada de amor en un día, y los demás llevarla leve no va bien... el ser sobradamente tierna y escoger un día que la sociedad me marca para desearle a quien amo o a mis amigos el mejor de los días no se me da.
Me gusta la idea de un día especial para decir te amo, y claro que me encanta la idea de que ese día me besen más apasionadamente, pero más me gusta que sin razón alguna me llamen de mañana y me digan te quiero, que el regalo de su sonrisa salga en una noche nada más por oír mi voz, que su cuerpo se roce con el mío sólo por sentirse nuevamente mi cómplice. Que no se espere a que sea San Valentín para abrazarme y hacerme el amor, que quiera que sus labios busquen los míos sin más próposito que besarme sin medida.
La sociedad nos impone de una manera sútil qué día debemos querer más, que debemos agradecer en un día específico la amistad que tenemos con esos que rondamos frecuentemente. Nos marca el destino de nuestros abrazos y besos, y nos dicta cómo debemos comportarnos en esas fechas, que si no pasamos a ser simplemente los amargados del grupo, los que no tenemos quién nos quiera o los que no sabemos disfrutar de un día tan especial lleno de magia.
Si les gusta San Valentín, no soy quién para quitarles la ilusión ni las ganas de celebrar, pero estaría bien que nos preguntemos por qué tenemos que usar sólo un día tan comercial para decir te amo.
Yo seguiré diciendo te amo a ton ni son, de día y de noche ... y sin más ni más agradecer que la persona que hoy está a mi lado tiene la misma idea loca de estas fechas.
¡LOS AMO!
domingo, 12 de febrero de 2017
Cambios, ¿será?
Me informan hace unos días que se avecinan cambios en nuestro pensamiento, nuestro ser y en general en la sociedad. Que nos encaminamos a un periodo de renovación, y a dejar atrás todo lo que nos hacía daño. Algo sobre cuadaturas y eclipese de no sé quién con alguien más. Cambios que nos harán mejores dicen los que saben, y que ayudarán a la sociedad a sanar sus heridas, pero ....
Y yo, me pregunto, ¿de verdad quiero hacer cambios? ¿necesito ver de manera distinta quién he sido estos 53 años?
Toda la semana se me ha informado qué tipo de personalidad tengo (ahora todos mis amigos gozan de un diploma de psicoanalistas Freudianos con matices Lacanianos siguiendo con líneas de Piaget, o era Peugot) y que si realizo cambios sería más feliz (qué es ser feliz); a lo que le pregunto a la gente que me critica, y ustedes, ¿saben si realmente soy infeliz?
Esta sociedad tiena la necesidad de decirnos cómo debemos ser, cómo debemos actuar y hasta quién tenemos que ser para "ser felices". Nos dictan nuestro comportamiento, nos dicen qué está bien visto y hasta qué nos debemos poner para caer dentro de los parámetros de lo "bueno".
Si dices esto o aquéllo la gente tratará de decirte las razones por las que no está bien visto que una "dama" diga o haga tal comentario. Si usas o no usas maquillaje, te harán notar que tu punto de venta no es el correcto, y si atinas a expresar tus sentimientos antes que el recipiente, ups olvídalo, entonces si de "fácil" no te bajan, y lo peor es ... ya lo asustaste.
Eso de ser mujer en una sociedad en la que para encajar hay que hacer cambios con cada temporada es agotador, eso de no entender si podemos aplicar el "yo puedo sola" porque puede ser mal visto, o el "cuidame" ya está pasado de moda es muy extenuante.
Decidimos liberarnos (y a mi que me esculquen pero yo no firmé ningún mentado documento donde diga que quiero la supuesta liberación femenina) y decidimos que ya podíamos solas, hay que hacer cambios, ... cambio 1) no necesito que me protejan ... pero espera, yo personalmente si necesito y si quiero que me protejan; es más me gusta .. 2) soy libre de ir y venir ... no aguanta, en una relación de dos, dos se consultan, dos se apoyan y dos se sugieren .. 3) la femineidad no ha muerto ... a ver si entendí, o sea soy independiente, pero aún así me tengo que pintar como payaso para que en la calle sigan notando que soy mujer? .. 4) gano lo suficiente para mantenerme, ... si pero tú paga la cuenta, tú ábreme la puerta del auto, tú carga mis bolsas ... o sea .. a ver ... mmm no ... siguen sin convencerme sus cambios.
Entonces hago o no hago cambios, me adapto cada temporada a lo nuevo que salga dentro de las nuevas libertades femeninas, adapto los clichés de femineidad, controlo y no deje que me controlen o mejor los mando a todos a lavar platos y sigo con mi vida normal.
Me gusta reír y reír muy fuerte .. el maquillaje nubla mi vista, y si me veo linda con él, pero me veo más linda sin él ... me encanta vestir cómoda, ... amo las palabrotas y soltarlas al aire cual ave en vuelo ... digo lo que siento cuando lo siento ... TE QUIERO Engendro de Bailarin y lo sabes ... no me escondo tras una supuesta idea para saber que no quiero ser igual a ningún hombre, pero soy igual que todos los seres humanos ... me gusta que me consientan, y que me protejan ... y me caga que me abran la puerta del auto, ... soy maternalista, y me encanta cuidar a mis amores, corro, detrás de nubes, y no confío en las personas que no saben de más de un sabor de helado; me atrapan las melodías y desentono a diestra y siniestra;
Cambios, no sé ... no necesito ser diferente, más bien todos ustedes necesitan entender que si haz de hacer un cambio que sea por ti, para ti, y para hacer únicamente feliz a ti. Y eso de adaptarse a lo que viene ... pues en buena onda, mejor que lo que venga se adapte a lo chingona que soy.
Y yo, me pregunto, ¿de verdad quiero hacer cambios? ¿necesito ver de manera distinta quién he sido estos 53 años?
Toda la semana se me ha informado qué tipo de personalidad tengo (ahora todos mis amigos gozan de un diploma de psicoanalistas Freudianos con matices Lacanianos siguiendo con líneas de Piaget, o era Peugot) y que si realizo cambios sería más feliz (qué es ser feliz); a lo que le pregunto a la gente que me critica, y ustedes, ¿saben si realmente soy infeliz?
Esta sociedad tiena la necesidad de decirnos cómo debemos ser, cómo debemos actuar y hasta quién tenemos que ser para "ser felices". Nos dictan nuestro comportamiento, nos dicen qué está bien visto y hasta qué nos debemos poner para caer dentro de los parámetros de lo "bueno".
Si dices esto o aquéllo la gente tratará de decirte las razones por las que no está bien visto que una "dama" diga o haga tal comentario. Si usas o no usas maquillaje, te harán notar que tu punto de venta no es el correcto, y si atinas a expresar tus sentimientos antes que el recipiente, ups olvídalo, entonces si de "fácil" no te bajan, y lo peor es ... ya lo asustaste.
Eso de ser mujer en una sociedad en la que para encajar hay que hacer cambios con cada temporada es agotador, eso de no entender si podemos aplicar el "yo puedo sola" porque puede ser mal visto, o el "cuidame" ya está pasado de moda es muy extenuante.
Decidimos liberarnos (y a mi que me esculquen pero yo no firmé ningún mentado documento donde diga que quiero la supuesta liberación femenina) y decidimos que ya podíamos solas, hay que hacer cambios, ... cambio 1) no necesito que me protejan ... pero espera, yo personalmente si necesito y si quiero que me protejan; es más me gusta .. 2) soy libre de ir y venir ... no aguanta, en una relación de dos, dos se consultan, dos se apoyan y dos se sugieren .. 3) la femineidad no ha muerto ... a ver si entendí, o sea soy independiente, pero aún así me tengo que pintar como payaso para que en la calle sigan notando que soy mujer? .. 4) gano lo suficiente para mantenerme, ... si pero tú paga la cuenta, tú ábreme la puerta del auto, tú carga mis bolsas ... o sea .. a ver ... mmm no ... siguen sin convencerme sus cambios.
Entonces hago o no hago cambios, me adapto cada temporada a lo nuevo que salga dentro de las nuevas libertades femeninas, adapto los clichés de femineidad, controlo y no deje que me controlen o mejor los mando a todos a lavar platos y sigo con mi vida normal.
Me gusta reír y reír muy fuerte .. el maquillaje nubla mi vista, y si me veo linda con él, pero me veo más linda sin él ... me encanta vestir cómoda, ... amo las palabrotas y soltarlas al aire cual ave en vuelo ... digo lo que siento cuando lo siento ... TE QUIERO Engendro de Bailarin y lo sabes ... no me escondo tras una supuesta idea para saber que no quiero ser igual a ningún hombre, pero soy igual que todos los seres humanos ... me gusta que me consientan, y que me protejan ... y me caga que me abran la puerta del auto, ... soy maternalista, y me encanta cuidar a mis amores, corro, detrás de nubes, y no confío en las personas que no saben de más de un sabor de helado; me atrapan las melodías y desentono a diestra y siniestra;
Cambios, no sé ... no necesito ser diferente, más bien todos ustedes necesitan entender que si haz de hacer un cambio que sea por ti, para ti, y para hacer únicamente feliz a ti. Y eso de adaptarse a lo que viene ... pues en buena onda, mejor que lo que venga se adapte a lo chingona que soy.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)