viernes, 27 de septiembre de 2013

Mi Jardin de Rosas

"Todo va a estar bien Juan" decía la vecina como si la rosa pudiese escucharla, "verás como pronto te vas a llevar de maravilla con los demás".

Mi marido parecía hipnotizado con la imagen de la vecina hablando con sus rosas, "te digo, hay algo extraño con la ñora de enfrente, dime quién demonios le habla a sus rosas de esa manera" decía mientras daba un sorbo a su café.
"No sé y no me importa, tienes que aceptar que las rosas de la señora Dulce son las más lindas de la cuadra" le contesté.

Y así cada año era la historia de nunca acabar. De unos 13 años para acá, cada año en el aniversario de la muerte de don Julio (que extrañamente se había dado el 2 de noviembre), la señora Dulce sembraba un hermoso rosal al que bautizaba siempre con el nombre de algún muchacho;  eran rosales que se daban como ningún otro ... tenían un colorido diferente, no lo sé quizá era el hecho de sus pláticas personalizadas, el fertilizante, no lo sé pero sinceramente la envidia si me atacaba de vez en cuando, ya que las mías nomás no se daban igual de bellas.
"Te digo que hay algo raro" repetía mi marido incesantemente.
"Mira Nando deja de estar husmeando, un día de estos doña Dulce se va a enojar porque te la pasas nomás espiando" era mi ruego mañanero.

13 años atrás un 2 de noviembre mientras mi familia y yo nos preparabamos para ir al cementerio a ver a mi suegra y llevarle sus alimentos favoritos nos topamos con doña Dulce, sombría y sin casi vernos simplemente nos dijo... "Julio murió hoy en la mañana", se dio la media vuelta y desapareció rápidamente por su puerta, y ni tiempo nos dio de decirle nada.

Un tanto en shock quisimos hablar con ella, pero ya no abrió la puerta así que decidimos dejarlo para cuando volvieramos del cementerio.

A nuestro regreso ya tenía sembrado el primer rosal, ella misma había cavado el hoyo y ya tenía todo sembrado, y al igual que año con año a este también lo había bautizado, "Julio" se llamaba ... y pensamos que era normal, finalmente acababa de perder a su compañero de tantos años, nunca supimos cuantos, pero imaginamos que muchos.

"Doña Dulce, no sabe cuanto lo sentimos" fue lo primero que pude decir.

"No te apures querida, estoy bien, Julio está conmigo, nunca se alejará de mi" fue lo que atinó a contestar.

Su respuesta es normal atiné a pensar, acaba de perder a su marido, y finalmente dicen que a los muertitos los llevamos siempre con nosotros en el corazón. No hubo más intercambio de palabras y mejos nos metimos a casa a seguir con nuestra vida.

Doña Dulce siempre fue medio solitaria, el platicador era su marido.. ah ese don Julio todo nos contaba, le encantaba el chisme, siempre salía a su jardín y estaba como fisgoneando lo que los demás vecinos hacían. Las casas no estaban pegadas como tal, pero la ventana de nuestra cocina daba directo a su jardín, así que podíamos verlos sin mayor problema ... y a diario estaba ahí don Julio sentadito en su porche nada más esperando que pasara algo para poder correr a contarle al mundo entero que si aquél había peleado con esta o aquélla, que si el pequeño de tal o cual vecino se había emborrachado y dejemos lo que sucedía, lo que le añadía al chisme siempre era más divertido. Don Julio me hacía sentir cual si vivieramos en un pueblito pequeñito en el que todos saben de todos y nadie sabe la verdad. Y admito que no vivimos en una gran ciudad, pero tal cual donde vivimos no es un pueblito de esos en donde todos saben lo que te pasó ayer. De las cosas que admiraba yo de don Julio era su pasión por su jardín, ahí estaba él diario cuidando de sus plantas, de sus flores y enseñándole a doña Dulce qué tenía que hacer cuando él ya no pudiera cuidar del jardín; no era el más amable cuando le hablaba a su mujer, siempre era duro y sus instrucciones con respecto del jardín eran duras, fuertes ... a veces parecía que quería más a sus plantas y flores que a su mujer.


Una rosa para mi jardín

Hace algunos años, en un curso de cuento corto escribí un cuentito sobre el Dïa de Muertos pero con un giro muy particular en la historia. El cuento me gustó y creo que de haberlo pulido hubiera sido un muy buen cuento... mi maestro solía decir que mi estilo era una combinación extraña de mi mexicanismo y de mi amor por todo lo anglosajón. El cuento lo escribí en inglés, y hoy por hoy me gustaría saber dónde demonios lo dejé o lo tengo, porque con eso de que ya me da Eisenhower's como le decía mi padre al Alzheimmers, pues ya no me acuerdo de dónde lo puse. Y es así como creo que he perdido muchas cosas en los últimos meses, que de plano no me acuerdo de dónde lo pongo, o me da por guardarlo tan bien que ni idea de qué hice con esto o aquéllo. Tal vez debiera o de apuntar ya en una gran libreta lo que hago por día, y lo que guardo por noche; así por lo menos podría encontrar más fácilmente mis cosas.
Y bueno, volviendo al cuento y al Día de Muertos imagino que ya todos están pensando en qué se van a poner para la fiesta de Halloween y todos estarán pensando a la fiesta de quién irán, lo que yo me pregunto es cuantos estarán realmente celebrar el Día de Muertos como tal. Un amigo mio inglés inició el año pasado una "tradición" dice él (aunque sólo lleva un año haciéndola) de Día de Muertos a la mexicana. Decoró su casa como lo haríamos muchos acá, consiguió juegos de loteria mexicana, y haciendo lo que pudo cocino platillos mexicanos. Y mientras que para él es muy divertido y más tradicional tener una celebración mexicana, para muchos de nosotros se nos ha olvidado qué es lo que celebramos ese día (creo que muchos de nosotros ya sufrimos de Eisenhower's) se nos ha olvidado darle su lugar al evento mexicano y le damos paso a la fiesta, (ni siquiera Halloween) ... a la fiesta de ponernos hasta atrás disfrazados.
Tristemente, poco a poco, descubro que a los mexicanos lo único que les interesa en sus celebraciones es ver cuanto pueden tomar, cuanto aguanta su cuerpo y si se pueden poner hasta atrás con o sin disfraz.
Por cierto, el cuento no tiene nada qué ver con borrachos o disfraces, pero bueno eso ya es historia de otro costal.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Sigamos el Camino de Ladrillos Amarillo

Tenemos ya semanas que no sabemos si seguir la ruta del bien o mejor seguimos la del camino amarillo.. me refiero a si defendemos la postura de los maestros del CNTE o si mejor apoyamos a los que quieren de vuelta la tranquilidad en la gran Capital.
No les voy a recomendar a quién apoyar, ni qué pasos seguir, pero si los voy a poner a pensar un poco... ¿realmente están apoyando a los maestros del CNTE?  No se podrían dar una vuelta y leer un poco sobre la historia de los sindicatos en México, pero no la historia linda en dónde nos doran la píldora y nos dicen que los sindicatos están para apoyar al trabajador, que luchan por los derechos de sus miembros .. no no esa historia, sino la historia de cómo los síndicos les roban todo el dinero que entra para los empleados y se vuelven no ricos sino millonarios .. ¿por qué no revisan un poco más los casos sonados del síndicato de PEMEX, el de mineros, el del SNTE y el del CNTE, digo hasta los pepenadores de basura o los refresqueros que ni vela en el entierro del Gobierno tienen? .. ¿Por qué no se acuerdan de cuantas veces nos hemos quejado de tal o cual síndico que le robó todo a los miembros de su sindicato y se hincho de lana para luego irse a vivir a Timbuctú? Bueno, pues eso mismo sucede ahora con el CNTE, ustedes bien confiados de que el apoyo que están dando es para los maestros,.. maestros que la mitad de las veces son acarreados porque si no van a la marcha no van a pertenecer al CNTE, lo cual quiere decir que van a perder su plaza; plaza que les costó 50 mil pesos y un año de sueldo .. pero que la única manera que tienen para mantenerla es ir a todos esos mítines organizados por un señor que ni duerme en el zócalo ni orina en la calle, pero eso si calienta la cabeza de cuanto rojillo encuentra (llámense estudiantes pseudo-socialistas/comunistas) ... Chequen todo lo que tienen los jefes sindícales, los defensores del sindicato, los jefes máximos de ese sindicato .. chequen cuanto tenían antes de afiliarse, y chequen cuanto tienen unos años después ... y antes de lanzarse a apoyar un movimiento social, realmente vean ¿a quién estoy apoyando?

Entre greñas y arañazos

Hoy amanecí con un ojo más cerrado que el otro, y con el otro queriendo cerrar al primero. No quiero ni imaginar el trauma psicológico que debo haber causado a mi pobre "Beni" al verme despertar con las greñas a todo lo que dan, tal cual los modelitos de Mohawk que se usaban ahí por los 80's (que al parecer están regresando a la moda). Pero bueno pensando en mis greñas y en los arañazos que estoy coleccionando en mi piel, cortesía de Beni me puse a pensar en el lío entre la "Carmen" y la "Laura", la una pseudo intelectual que nos inunda con sus noticias día con día y la otra pseudo terapeuta que nos inunda con sus cochinadas día con día .. ni a cual irle, no sé si apoyar a la Laura o si mejor darle mi voto a la Carmen ... lo que sí sé es que las dos se están hinchando de publicidad gratis, y que como siempre se está perdiendo la perspectiva de lo que está pasando en nuestro país. Nos cae una desgracia como la de Manuel e Ingrid y como buenos mexicanos nos unimos en una solidaridad que nos dura lo que al triste la alegría, los primeros días todos apoyamos, todos mandamos oración, y todos estamos con nuestros amigos caídos .. pasan un par de días y ni quién se acuerde de lo sucedido; y pa' acabarla de amolar alguien como la tal "Laura" aprovecha la desgracia para hacer su circo (que aceptémoslo a la mayoría de los mexianos les encanta su "chou") y agarrada con su voz de "yo si sé" la "Carmen" sale en la defensa de las leyes y de los mexicanos.
Casi casi como cuadrilatero en la Arena México tenenmos a la "Laura" vs la "Carmen" .. y de todo esto, ¿qué van a sacar los afectados? .. Nada ... porque ya nadie se acuerda de ellos, pero eso si el desgreñe entre estas dos divas está de a peso.
Ni van a correr a Laura del país, ni su "chou" va a desaparecer.
Así que mejor volquemos nuestra vista a realmente ver cómo ayudamos a la gente que sin casa se quedó.