Un día cualquiera nos sentamos al abrigo del sol, el viento y la musa de la artisteada. Joako se inscribió en el taller de expresión, y para buena fortuna le tocó un maestro que decidió que para entender el arte, había que hacer arte; aunque fuera copiando obras, pero finalmente pintar. Les asignó hacer su propio bastidor, lo cual nos causó mucha confusión y gracia. Y ahí vamos a mezclar grenetina, con madera, tela y pintura, y nos quedaron muy bien ... Luego le asignaron copiar una obra maestra, él escogió y ya con pinturas, bastidor, y copia del original a la azotea nos submos ... Yo por acompañarlo me compré un bastidor, unos pinceles chafas y unos cuantos colores ... y así en un día de primavera caluroso y con el viento a nuestro favor, nos pusimos a pintar .... él copiaba, yo a la buena de Dios aventaba colores y pincelazos ... me gustó y de ahí que ahora cuando mis deseos de asesinar colégas, amigos o familiares surgen, agarró un pincel, algo de pintura y cualquier superficie plana que me permita escupir mis sentimientos en color ... pero los pinceles no llegaban a mi alma, algo faltaba ... mmmm qué será, que agarro una toalla y a rallar lo que con pincel ya había hecho. Y d ahí surgió el primer trapazo del día ... ahora paso cada día buscando colores, y superficies planas que me dejen llenarlas de trapos e ideas sin sentido.
Tal cómo todo lo que hago, sin sentido, sin razón, nomás porque a mi mente dan sabor.
Sigamos dando trapazos, y sigamos sin razón escribiendo, que lo demás sólo se dará
miércoles, 27 de mayo de 2015
viernes, 22 de mayo de 2015
Sueños
Me pregunto, dónde quedan esos sueños que día con día tenemos. ¿Dónde dejas tus sueños? Los has ido acumulando en un cuadernillo que cada día se ve más usado y las portadas ya perdieron sus colores originales. Será que los tienes en una caja enorme de cartoncillo que un día decoraste con tanto amor. ¿Dónde tienes tus sueños?
Si doy paso atrás y busco entre mis cuadernillos deshojados y esa enorme caja encuentro mi vida de sueños, aquéllos que hoy parecen rídiculos pero que entonces tuvieron importancia. Leo de esos novios que fueron importantes, que desangraron mi alma y que hoy día doy Gracias de no saber nada de ellos. Veo fotos de lugares que marcarían mi vida, y que hoy conozco mejor que los lugareños.
Pero también sé de sueños que suenan imposibles, sueños que duermen pacíficamente en el fondo de mi mente. Esos no habitan en cuadernillos, ni tienen espacio en mis cajas, son sueños que no he compartido con nadie, que no he querido ni de ellos escribir. Son los sueños imposibles de los que Don Quijote nos quiso hablar. Sueños que no por difíciles son imposibles, sino por imposibles son difíciles.
Todos tenemos sueños que hemos dejado en alguna libreta o en el fondo del cajón, todos soñamos con ideales y cosas imposibles que nos cuesta contar.
Pero, ¿qué sería de este mundo si dejáramos de soñar?
Si doy paso atrás y busco entre mis cuadernillos deshojados y esa enorme caja encuentro mi vida de sueños, aquéllos que hoy parecen rídiculos pero que entonces tuvieron importancia. Leo de esos novios que fueron importantes, que desangraron mi alma y que hoy día doy Gracias de no saber nada de ellos. Veo fotos de lugares que marcarían mi vida, y que hoy conozco mejor que los lugareños.
Pero también sé de sueños que suenan imposibles, sueños que duermen pacíficamente en el fondo de mi mente. Esos no habitan en cuadernillos, ni tienen espacio en mis cajas, son sueños que no he compartido con nadie, que no he querido ni de ellos escribir. Son los sueños imposibles de los que Don Quijote nos quiso hablar. Sueños que no por difíciles son imposibles, sino por imposibles son difíciles.
Todos tenemos sueños que hemos dejado en alguna libreta o en el fondo del cajón, todos soñamos con ideales y cosas imposibles que nos cuesta contar.
Pero, ¿qué sería de este mundo si dejáramos de soñar?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)