Si nos pusiéramos a hacer un recuento de las películas que hemos visto en nuestra vida, tal vez nos daríamos cuenta de que son más malas que buenas, que las realmente buenas son pocas; y esto será culpa de ¿quién? ... creo que en gran medida de nosotros mismos al dejar que nos llenen los teatros con grandes producciones de porquería a las cuales seguimos asistiendo, sólo por pasar el rato.
Ayer fue una de esas películas, a las que en mis buenos tiempos de amante del cine no hubiera yo entrado y ni siquiera visto doblada en la televisión; pero ayer por no dejar y por salir un rato "pagué" por verla. La película que en su nombre original es "Bachelorette" y que lleva por nombre en español "Cómo impedir una boda" no tenía ni pies ni cabeza, sentido alguno, ni razón de existir. El nombre ni en inglés ni en español venía al caso, la idea era mala y no había guión y mucho menos aun historia.
Me preguntarán que si lo pasé bien, si si lo pasé bien porque la compañía de mis amigas siempre es agradable, pero que si lo volvería a hacer... NO.
Debiéramos ponernos un límite de hasta qué punto de "malo" estamos dispuestos a pagar; y debiéramos exigirle un poco más a esos directores/productores/actores que intentan vendernos porquería y media.
Por lo pronto, he decidido que no más cine estilo "Hollywood" y que me dedicaré a películas infantiles y de directores que aman su trabajo, no el dinero que sacarán de ese proyecto que "puede ser divertido".
El buen cine aunque poco, vale más la pena. No se dejen engañar por un nombre famoso en la cartelera, no se dejen apantallar por un cara bonita .. mejor lean las críticas, y aunque no siempre funcionan, revisen cuantas estrellas les dan los críticos.
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