Me preguntan de qué escribo o para qué, pero la verdad no podría decir ni lo uno ni lo otro. Simplemente pongo palabras, y espero que tengan alguna coherencia. No tengo un tema específico, ni sigo una línea de escritura. He intentado un poco de todo, desde el típico tema de auto ayuda, hasta las mórbidas palabras que llevan a ideas eróticas. Pero simplemente no sabría decir de qué escribo.
Lo que si sé es que me gusta, me gustan las palabras, y me gusta que aunque sea por un momento tengan algún sentido, sé que lo tienen sólo para mi; pero qué importa, las pongo y si a alguien más les gustan qué padre.
Hoy qué quiero decir, no sé; creo que en estos momentos en los que mi vida no acaba de jalar para ningún lado, no habría mucho que decir, pero siempre hay algo que decir, siempre hay algo que comentar. Y hoy quiero hablar de un tema un tanto triste.
Ayer me buscó mi amiga Yola para informarme de la muerte de su padre. No tendría que sorprender a nadie que un adulto mayor haya muerto, pero en este caso hay mucha tristeza ya que no hace mucho el hijo de Yola murió de un cáncer terrible. Así que en lo que va de este año Yola ha perdido a su hijo y a su padre. No sé qué tendrá en su corazón en estos momentos, y tampoco sé cómo se siente. Recuerdo cuando murió mi padre y el vacío que causa una muerte es indespritible, pero la muerte de un hijo acompañada al poco tiempo de la del padre debe ser devastador.
Y aún con tales noticias tan tristes, Yola se mantiene entera. Si claro, la nota uno con la mirada perdida, y la siente uno con una gran tristeza, pero busca lo positivo, busca sonreír a pesar de su dolor. Busca animarse con bromas tontas y saludos infantiles. Busca no acabar con su cordura.
Así es como debiera uno vivir su vida, sin ver lo malo, sin dejar que los problemas nos tiren, que nos hagan pedazos. No permitir que el dolor acabe con nuestro deseo de vivir. Debemos sacar estámina del más allá y pedir por nuestra sanidad mental y emocional. Debemos buscar una sonrisa en las lágrimas que nos quieren inundar.
Debemos aprender a dar gracias, muy a pesar de lo que nos hayan enviado para retarnos esa semana. Debemos aprender a salir adelante con todo lo que nos tire el mundo. Enfermarnos no es una opción, cáernos tampoco, debemos como Yola encontrar una sonrisa en el pántano que nos quiere tragar.
Y si ella puede, ¿por qué a los demás, que tan sólo nos pesa una deuda o un gripe nos achaca, nos cuestra tanto salir?
Vamos vamos a salir adelante, vamos a buscar eso que hoy nos haga sonreír.
Ayer alguien me dijo, escribe tu temor, busca en tu escritura vencer ese miedo, reinventa tu ser, y sal adelante. Escribe, escribe para encontrar qué es lo que puedes cambiar.
Hoy decido cambiar, hoy salgo con una sonrisa y un gracias antes que un ¿por que? Hoy no dejaré que me acaben los pesares, y lo haré por agradecer el amor y amistad que Yola me ha enseñado en tan poco tiempo
Gracias Yola, y gracias por ser tú quien me enseña a agradecer la vida.
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