domingo, 19 de marzo de 2017

Hambre

¿De qué tengo hambre? .... mmmm si ya sé, Pizza.
Ojala todavía haya de pepperoni, sin ser mi favorita de las de súper son las que más me gustan... bueno si no encuentro me compro un poco de salami y a la de jamón se lo pongo, ya sé también voy a comprar un poco más de queso, la mezcla esa de tres quesos me gusta; ya se me antojó más.
Mira, qué suerte queda sólo una de pepperoni, digo en voz alta.
"Mi favorita es también la de pepperoni" escucho al tiempo que alcanzo la última caja de pepperoni.
"perdón"
"si pero no hay problema, acepto la invitación a cenar." me dicen
No me atrevo a voltear, la voz que escucho me transporta. Pero no quiero saber quién me habla así. Es una voz fuerte, un tono imperativo pero que me hace querer invitar al hombre que me habla.
"Lo siento, no suelo invitar extraños a casa" atino a decir al tiempo que volteo a dejar la pizza en el carrito.
Detrás de mi un hombre alto, sin mayor chiste y con una gran sonrisa me recibe la pizza antes de poderla poner en el carrito.
"Harry" dice sin mayor miramiento "ya no somos extraños"
"perdón"
"no tienes que pedirme perdón, al menos no por ahora" dice
"no lo conozco, no podría invitarlo a casa" es lo único que alcanzo a decir mientras intento mover el carrito y salir de ahí
"¿a qué hora me esperas?" me pregunta con tal seguridad que me asusta y me excita.
"a las 8" es lo único que puedo decir
"perfecto, yo llevo el vino" me dice
"no bebo vino"
"hoy si lo harás" me contesta y una sensación de calor me invade y me doy cuenta que hoy si beberé vino.
Saco de mi bolsa una pluma y un pedazo de papel que traigo un poco arrugado y apunto mi dirección:
Avenida de la Unión, Edificio Géminis Departamnto 6.
"no tengo elevador, tendrá que subir por las escaleras" le aclaro, sin entender por qué a un extraño le acabo de dar mi dirección sabiendo que vivo sola.
"compra más queso, y un poco de orégano, me gusta mucho el orégano" es lo último que escucho cuando toma el papel.
Trato de caminar rápido hacía las cajas, lo único que quiero es pagar y salir del lugar. Algo me hace recordar el queso y el orégano, y tengo que regresar.
Pero qué tipo de queso, no sé qué queso quiera y si prefiere el orégano molido o ... no esto no está bien. Debo hablar con alguien, pedirle a alguien que esté conmigo en casa, que no me encuentre sola.
Llevaré diferentes quesos, y orégano del que encuentre. No quiero vino, no lo bebo me da dolor de cabeza y la nariz se me pone roja como el reno de la canción de niños. No, vino si no beberé; mejor me compro un jugo de ese que tiene mezcla de dos frutas y ya, no me puede obligar a beber vino.
Pero de qué hablo, cómo estoy pensando que estaré en casa cuando llegue el tal "Harry", no lo que debo hacer es simplemente no estar en casa. No sé, irme a dar una vuelta al parque, o ya sé mejor me meto al cine y me olvido de este incidente.
Podría también avisarle a la policia o no sé, marcarle a alguno de mis amigos para que estén pendientes.
A la policía, estás tonta de la cabeza o qué te pasa, tú por tu propia voluntad le diste tu dirección, nadie te obligó, el señor simplemente dijo que aceptaba tu invitación y cual vil loca ahí estás dándole tu dirección.
Lo sé pero, es que su voz, la fuerza con la que me habló, sin gritar, sin mayor esfuerzo su voz me hizo querer estar con él.
Quisiera entender qué o cómo pero no hubo necesidad de nada, simplemente su voz.
"¿encontró todo lo que buscaba?" me pregunta con flojera la cajera regresando mi mente al lugar dónde me encontraba.
"si, perdón" y terminé de vaciar el carrito.
"seño, ¿está bien" me pregunta la señora que me empaca descuidadamente la comida.
"si" alcanzo a decir, antes de que mi mente empiece a intentar entender qué fue lo que pasó.
Normalmente camino a casa, pero hoy sólo quiero llegar. Llegar y cerrar bien las puertas de casa. Llegar y no dejar que ni el viento entre por las ventanas. Tengo miedo, mucho miedo. Pero de qué tengo miedo, finalmente cuando toque el timbre, si no le abro no puede llegar a mi departamento. Si ya está, hago como que no estoy en casa, y el tal "Harry" tendrá que irse.
Tomo un taxi, le doy la dirección equivocada. Avenida del Congreso, Edifcio Sagitario. Finalmente es la calle de atrás; pero y por qué demonios le doy la dirección equivocada. Cada vez entro más en pánico, seguro está afuera del súper y me va a seguir, checar que si le di la dirección correcta.
No veo a nadie siguiéndonos, el trayecto pasa sin problema alguno.
Me bajo en Congreso y camino a Unión mirando a todos lados, esperando verlo. Ni siquiera me acuerdo de cómo sé ve, sólo recuerdo que es alto y esa voz. Voz que nuevamente me lleva a querer estar en casa esperándole.
Por dónde empiezo, la casa está toda tirada y no hay mucho tiempo para tener la pizza lista y limpiar la casa. Mi cabello, mi cabello es un desastre. ¿Qué hago, qué recojo, qué arreglo?
Parezco colegiala en su primer baile de quince años, quisiera que alguien viniera a mi rescate, que me ayuden a limpiar y que alguien me arregle el cabello para no parecer estropajo sin lavar. Mira el estado en el que está la cocina. Tengo que levantar los platos por lo menos.
Cómo puedo hago un poco de limpieza, y alcanzo a recoger mi pelo y dejar la cocina un poco limpia; pero ya casi son las ocho.
¡Mi cuerpo se enchina! ya son casi las ocho.
No avise a nadie que vendría, si me pasa algo, nadie sabrá que fue mi estupidez la causa de eso. No, no voy a abrir la puerta. No lo dejaré pasar y ya.
8 de la noche. No se escucha nada, no hay ni un menor ruido en la calle, a lo lejos alcanzo a oír los autos de la avenida principal, pero son los ruidos que día con día se alcanzan a oír. Nada fuera de lo normal.
8:05 y el timbre no suena. Será que está descompuesto, hace tanto que nadie me visita que podría ser que no sirva. Pero ni modo que baje a revisar si sirve y me lo tope de frente. No, aquí me quedo.
8:30 No vendrá.
Meto la pizza al horno, la pongo en suave. Siempre me ha gustado más cocinarla en fuego muy suave, me gusta que el queso se derrita muy bien, pero que no se haga lechoso.
9:00 tontamente empiezo a llorar. Pero, ¿qué me pasa? ni conozco al hombre, seguro para él fue muy divertido verme correr como gallina sin cabeza por el súper para conseguir lo que me pidió.
9:30 ya va a empezar la película que quiero ver, mejor me siento tranquila a verla, finalmente eso era el plan desde la mañana.
Me sirvo con cuidado mi trozo de pizza y en automático le pongo orégano, a ver Cecilia, tú nunca le pones más orégano a la pizza, se ve que te afectó su voz.
10:00 me quito la ropa en un comercial, y me pongo mi pijama.
10:15 suena el timbre. A esta hora quién podrá ser, es lo único que se me ocurre pensar.
"abre" es lo único que oigo, es él "Harry"
"¿quién' vuelvo a decir" aun cuando sé que es él.
"Abre" subiendo un poco su tono de voz vuelve a decir.
Toco el timbre de la puerta para abrir, y escucho cómo se azota la puerta.
Mi cuerpo empieza a temblar, no sé si es miedo, o si su voz me excita.
Son dos pisos los que tiene que subir, qué debo hacer, no hay tiempo de volverme a vestir. La pizza ya está fría. ¿qué debo hacer?
Dentro de mi, sólo atino a pensar. Se va a enojar.
Oigo sus pasos fuera de mi puerta, subió muy despacio, lo sé. Escucho su respirar y mi cuerpo reacciona.
"Abre" dice sin tocar la puerta ni el timbre.
Quiero dejarlo afuera, quiero correr y llamar a la policía. Pero abro despacio la puerta y lo dejo pasar.
"¿por qué no me estás esperando?" dice al punto que señala mi ropa.
"es que, me dijo a las 8"
"¿me estás reclamando algo?" en un tono un poco enojado me pregunta
"bueno es que..." no logro terminar la oración, cuando ya siento su mano tomando mi cara
"a mi nadie me reclama nada, y menos tú" entendido
"si" es lo que alcanzo a decir.
"cámbiate, me molesta tu pijama" me ordena
Camino a la recámara y siento su mirada siguiéndo mis pasos.
"deja la puerta abierta" me gusta ver
"no por favor" con voz cortado le digo
"quieres que me enoje" sube su tono de voz
Dejo la puerta abierta, tomo la ropa que antes traía puesta y poco a poco me quito la pijama. Sé que me está mirando. Mi cuerpo reacciona a su mirada, se tensa todo mi cuerpo. Trato de ponerme rápido algo sobre mi cuerpo desnudo.
"despacio" quiero admirar lo que acabo de comprar
Comprar, comprar resuena en mi mente esa palabra.



No hay comentarios.:

Publicar un comentario