viernes, 17 de mayo de 2013
Historia, y cómo no contarla, o ¿será que si?
Dentro de las cosas que me toca hacer como tía/madrina favorita de Joaquín, está el ir a dejar a su novia a casa cuando ella ha pasado el dia con nosotros. Hoy fue uno de esos días, y al pasar el rio que está cerca de la casa, Joaquin me preguntó que por qué no había yo saludado a Melusina. Los dos teníamos una tradicion de saludar a Melusina en la mañana cuando iba yo a dejarlo a la Prepa; y si aceptó mi error me he olvidado de Melusina un poco. Pero, ¿quién es Melusina? Bueno pues Melusina es la diosa de los rios y aguas nórdica, o al menos eso creo recordar de mi lectura de los libros de Phillipa Gregory sobre las Reinas Roja y Blanca. Y bien, pues para que Sara (novia de Joaquín) no pusiera cara de ¿de qué hablan estos dos? le conté un poco de la historia de la Guerra de las Rosas que se dio hace muchos años en Inglaterra por la "corona". Tengo que aceptar que mi historia o cuento de esa época no fue el más apropiado, porque entre reinas manchadas y manipuladoras, y abuelas medio locas que se sentían brujas, y unos cuantos chines marines y varias palabrotas creo haber asustado a la pobre chica y tal ve se niegue ahora a estudiar un poco más la maravillosa historia de los Lancaster y los Tudor; o tal vez la hice tan amena que ahora mismo está metida en Wikipedia tratando de encontrar más datos sobre lo que sucedió en una época en la que estaba bien casarse entre primos y luego matarse entre primos y todo por una "corona".Lo que si sé es que la historia no debe ser contada ni con tantas fechas y datos innecesarios que sólo la hacen tediosa y poco útil (como acostumbran en las escuelas), pero creo que tampoco debemos pasar al otro extremo, el mío en el que detrás de cada verdad hay un chisme de ficción y mucha imaginación con poca realidad y un mucho de chines marines.
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